Populations
Skip Navigation Links

Retención y promoción de grado: Informació para los padres

(Grade Retention and Promotion: Information for Parents)

Por Shane R. Jimerson, PhD, NCSP, Sarah M. Woehr, y Amber M. Kaufman, MA
Universidad de California, Santa Barbara

La retención de grado, también conocida como la no promoción, el colgarse, no pasar de año, ser retenido en el mismo grado o un obsequio de tiempo, se refiere al niño o niña que repite su nivel de grado actual nuevamente el siguiente año. Ya sea que haya sido usada para tratar el bajo rendimiento y/o los problemas de comportamiento, por lo general las investigaciones no han hallado resultados en el rendimiento o cambios favorables para los estudiantes retenidos.

No obstante, las tasas de retención han ido en aumento. Esta tendencia parece estar influenciada fuertemente por el reciente movimiento de "reforma" que pone énfasis en los estándares y la responsabilidad educacional a nivel de grado, nacional o en todo el estado (la Ley de 2001 Que Ningún Niño se Quede Atrás) y las pruebas acompañantes a nivel de grado para determinar qué estudiantes serán promovidos al siguiente grado.

Cualquiera que sea la razón, si se ha sugerido la retención de su niño o niña, es vital que usted, como padre o madre, se asegure de las opciones que están disponibles y relacionadas en la toma de decisiones sobre su educación. Trabajando juntos, padres y educadores, pueden discutir e identificar estrategias específicas para ayudar a asegurar el éxito educacional de su niño o niña.

El dilema de la retención

Algunas veces, se recomienda la retención de los niños cuando su rendimiento académico es bajo o si fracasan en satisfacer los estándares de rendimiento, a nivel de grado, establecidos por el distrito o estado. Algunos niños pueden ser recomendados para la retención si parecen ser socialmente inmaduros, muestran problemas de comportamiento o están recién comenzando a aprender inglés. Ocasionalmente, los estudiantes que han faltado muchos días a la escuela porque estuvieron enfermos o porque se mudaron frecuentemente, son recomendados para la retención.

Las investigaciones indican que ni la retención de grado ni la promoción social (la práctica de promover estudiantes con sus compañeros de la misma edad a pesar de no haber dominado el contenido del nivel de grado actual) tienen muchas probabilidades de mejorar el aprendizaje del niño o niña. Tanto las investigaciones como el sentido común indican que simplemente el hacer que un niño o niña repita el grado, no mejora las posibilidades de solucionar los problemas que el niño o niña está experimentando. Asimismo, simplemente promover a un estudiante que esté experimentando problemas académicos o de comportamiento al siguiente grado sin apoyo adicional, no es tampoco una solución eficiente.

Cuando se enfrenta una recomendación de retener a un niño o niña, la verdadera tarea no es decidir si se procede o no con la retención, sino por el contrario identificar estrategias de intervención para mejorar el desarrollo cognitivo y social del niño o niña y promover su aprendizaje y éxito en la escuela.

Dada la evidencia que indica que la retención de grado, cuando se compara con la promoción social de niños similares, es una intervención inefectiva y posiblemente dañina, la "promoción ventajosa" (p. ej., combinar la promoción de grado con intervenciones eficientes, con base en la evidencia) tiene más probabilidades de beneficiar a los niños con problemas de bajo rendimiento o problemas de comportamiento.

Muy frecuentemente, la evidencia anecdótica, la experiencia clínica y el folklore, eclipsan los resultados de la investigación empírica. ¿Pero qué muestran las investigaciones? ¿Es efectiva la retención? La siguiente información, recolectada de investigaciones durante los últimos 100 años, puede ayudar a los padres a entender mejor los posibles efectos de la retención de su niño o niña y abogar por estrategias de intervención efectivas.

Efectos de la retención de grado. El conjunto de investigaciones en retención indican que:

  • Las mejoras académicas iniciales pueden ocurrir durante el año en que el estudiante es retenido. Sin embargo, muchos estudios de investigación muestran una disminución en los logros obtenidos dentro de 2 a 3 años de la retención. Esto significa que con el tiempo, los niños que fueron retenidos no muestran logros mayores o, algunas veces, muestran logros menores que grupos similares de niños que no fueron retenidos. Sin intervenciones específicas, la mayoría de estudiantes retenidos no se nivelaron.
  • En la adolescencia, los estudiantes retenidos tuvieron más posibilidades de experimentar problemas, como interacciones que dejan mucho que desear con sus compañeros, aversión a la escuela, problemas de comportamiento y autoestima baja.
  • Los estudiantes retenidos tienen de 5 a 11 veces más probabilidades de abandonar la escuela. La probabilidad es aun mayor para los estudiantes que son retenidos más de una vez. En realidad, la retención de grado es uno de los indicadores más poderosos del abandono de la escuela.
  • Para la mayoría de los estudiantes, la retención de grado tiene un impacto negativo en todas las áreas de rendimiento (p. ej., lectura, matemáticas, y lenguaje oral y escrito) y en las adaptaciones emocionales (p. ej., relaciones con iguales, autoestima, problemas de comportamiento y asistencia).
  • Un estudio de las percepciones de niños en el sexto grado indicó que ellos consideran la retención como uno de los acontecimientos de la vida más estresantes.
  • La retención puede ayudar a los estudiantes que han estado ausentes de la escuela por muchos días, pero sólo si su asistencia mejora y si el niño no será considerablemente mayor que los demás estudiantes. Sin embargo, en este momento, no hay indicadores específicos que predigan cuáles niños se beneficiarían de la retención.

Estrategias alternas. Sin embargo, las investigaciones sí proporcionan evidencia que apoya la efectividad de otras intervenciones educacionales. Las siguientes son alternativas, basadas en la evidencia, a la retención de grado y la promoción social que tratan de solucionar de una mejor manera los problemas académicos y de comportamiento:

  • La participación de los padres en la escuela y en la educación de los niños a través del contacto frecuente con los maestros, la supervisión de las tareas y la comunicación continua sobre las actividades escolares.
  • Estrategias apropiadas a la edad y culturalmente sensibles para acelerar el progreso en todos los salones de clase.
  • Programas de desarrollo temprano y programas preescolares para mejorar las destrezas sociales y de lenguaje.
  • Métodos sistemáticos para monitorear el progreso, identificar los puntos fuertes y los débiles, e identificar los métodos más efectivos de enseñanza.
  • Programas de lectura temprana; esto es, muchos estudiantes de bajo rendimiento tienen problemas de lectura, y se ha descubierto que las estrategias de desarrollo apropiadas, intensivas y directas han sido efectivas en promover destrezas de lectura en estudiantes en riesgo.
  • Programas de salud con base en la escuela para fomentar la adaptación social y emocional de los niños; por ejemplo, se ha establecido que el tratar los problemas de comportamiento puede ser efectivo para mejorar el rendimiento académico.
  • Equipos de apoyo de los estudiantes con los profesionales apropiados para evaluar e identificar problemas de aprendizaje y de comportamiento específicos, diseñar intervenciones para tratar esos problemas y evaluar la eficacia de esas intervenciones.
  • El manejo del comportamiento y las estrategias de modificación cognoscitivas de la conducta para reducir problemas conductuales en el salón de clases que interfieran con el aprendizaje.
  • Año escolar extendido, día escolar extendido y programas escolares de verano que se enfoquen en mejorar el desarrollo de destrezas académicas.
  • Programas de tutoría y de mentores, con compañeros, con estudiantes de otras edades o con tutores adultos que se concentren en promover destrezas académicas o sociales específicas.
  • Programas completos en toda la escuela para promover las destrezas sociales y académicas de todos los estudiantes.

Tomando en consideración las necesidades diversas, no hay ninguna intervención que trate de manera efectiva las necesidades específicas de estudiantes de bajo rendimiento. En vez de esto, las intervenciones sistemáticas, con base en la evidencia, deben ser seleccionadas para facilitar el desarrollo académico y socio-emocional de los estudiantes en riesgo de fracasar en la escuela.

Lo que pueden hacer los padres

Los padres conocen bien a sus hijos y pueden proporcionar una visión muy necesitada del aprendizaje de sus niños. Por lo tanto, es importante para los padres, maestros y otros profesionales de la educación trabajar juntos. Averiguar temprano sobre los problemas escolares puede ayudar a los padres y a los maestros a colaborar para evitar los sentimientos de fracaso en los niños. Tratar los problemas temprano mejora las posibilidades de éxito. Los padres pueden ayudar de las siguientes maneras:

  • Hablando sobre las preocupaciones que surjan con el maestro. Es importante saber las asignaciones que se esperan que su niño o niña hagan, y qué tipo de trabajo es difícil que su niño comprenda y termine.
  • Preguntando al maestro de su niño o niña qué tipo de ayuda se le está proporcionando a su niño y lo que usted puede hacer en el hogar para ayudarlo a tener éxito.
  • Ayudando a su niño o niña con su tarea, pidiéndole que le muestre sus asignaciones y estableciendo un tiempo de silencio y un lugar para que estudie.
  • Asegurándose de que su niño o niña descanse y esté preparado para la escuela todos los días. Es importante que su niño o niña duerma lo suficiente, tome un desayuno nutritivo, llegue a la escuela a tiempo y reciba cuidado médico apropiado.

Dónde conseguir más ayuda

A pesar de que es frustrante si su niño o niña está teniendo problemas en la escuela, hay muchas personas que lo pueden ayudar. A pesar de que la retención pareciera ser la respuesta simple, los profesionales de la escuela de su niño o niña le pueden dar a usted y al maestro de su niño algunas alternativas efectivas para ayudar a su niño a rendir más y mejor. Ellos también podrían sugerir llevar a cabo evaluaciones para conocer los puntos fuertes y débiles específicos que su niño tiene, cómo él o ella aprende mejor, y si él o ella se beneficiaría de la educación especial. Usted también puede ponerse en contacto con las personas de la escuela que pueden trabajar con su niño o niña si está experimentando problemas académicos y/o sociales, incluyendo el psicólogo escolar, el trabajador social, el consejero, el especialista en lectura, la enfermera de la escuela, el equipo de educación especial o el director.

Recuerde, la retención puede ser más común hoy en día, pero no hay evidencia de que sea efectiva. En su lugar, hay muchas otras alternativas para ayudar a los niños que están experimentando dificultades en la escuela. Al formular preguntas y trabajar en colaboración con el personal de la escuela, usted puede ayudar al éxito de su niño o niña.

Recursos

Algozzine, B., Ysseldyke, J. E., & Elliot, J. (2002). Strategies and tactics for effective instruction. Longmont, CO: Sopris West. ISBN: 1570351198.

Canter, L. (1993). Homework without tears. Neuva York: HarperPerennial. ISBN: 0062731327.

Jimerson, S. R. (2001). Meta-analysis of grade retention research: Implications for practice in the 21st century. School Psychology Review, 30, 420–437.

Jimerson, S. R., Anderson, G., & Whipple, A. (2002). Winning the battle and losing the war: Examining the relation between grade retention and dropping out of high school. Psychology in the Schools, 39(4), 441–457

Jimerson, S. R., & Kaufman, A. M. (2003). Reading, writing, and retention: A primer on grade retention research. The Reading Teacher, 56(8), 622–635.

Rimm, S. (1996). Dr. Sylvia Rimm’s smart parenting: How to raise a happy, achieving child. Nueva York: Crown. ASIN: 0517700638.

Sitios web

The National Association of School Psychologists (Asociación Nacional de Psicólogos Escolares)— www.nasponline.org

Beyond Grade Retention and Social Promotion— www.education.ucsb.edu/jimerson/retention

Shane R. Jimerson, PhD, NCSP, es parte de la facultad de la Universidad de California, Santa Barbara (UCSB). Sarah M. Woehr y Amber M. Kaufman son estudiantes graduados de la UCSB. A los autores les gustaría agradecer las contribuciones de Andrea Canter, Karen Carey y Peg Dawson al generar las versiones previas de "Retention and Promotion: Handout for Parents," publicado por NASP (1992, 1998).