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Preparación para la escuela–Preparació de los niños para el kindergarten y los siguientes años: Información para los padres

(School Readiness–Preparing Children for Kindergarten and Beyond: Information for Parents)

Por Mary Ann Rafoth, PhD, NCSP, Erin L. Buchenauer, MEd, Katherine Kolb Crissman, MEd, y Jennifer L. Halko Indiana University de Pennsylvania

¿Está su niño o niña preparado para empezar la escuela? La mayoría de los adultos recuerda el kindergarten como una oportunidad relajada para aprender las destrezas formales de lectura y matemáticas que se necesitan para el primer grado a través de actividades de juego guiadas. Sin embargo, debido a los requerimientos de la política pública actual para satisfacer los estándares altos de las escuelas, hoy en día los niños pequeños frecuentemente se hallan en programas académicos cada vez más rigurosos, que comienzan incluso en kindergarten. En la actualidad, frecuentemente se espera de los estudiantes que empiezan kindergarten, estén listos para aprender lo que antes se enseñaba en primer grado.

Dadas estas expectativas, los padres se preocupan de que sus niños en edad preescolar puedan no tener la preparación y/o la madurez que se necesita para ser exitosos en los programas actuales de kindergarten. Las preocupaciones de los padres con respecto a la preparación de su niño o niña para la escuela, ha resultado ocasionalmente en la demora del ingreso a kindergarten para asegurarse así de un nivel más alto de "preparación".

Estar preparados para la escuela

El concepto de estar preparados para la escuela normalmente se refiere al logro por parte de los niños de un cierto conjunto de destrezas emocionales, de comportamiento y cognoscitivas que se necesitan para aprender, trabajar y funcionar exitosamente en la escuela. Desafortunadamente, esta filosofía común de "estar preparados para la escuela", pone una responsabilidad excesiva en los niños al esperar que satisfagan las expectativas de la escuela.

Una manera más constructiva de considerar la preparación para la escuela es quitar las expectativas del niño y ponerlas en las escuelas y las familias. Los niños pequeños tienen una extensa gama de necesidades y necesitan de apoyo para prepararse para los altos estándares de aprendizaje que enfrentarán en la escuela primaria.

Quién está preparado para quién y cuándo

Los estados designan una fecha límite arbitraria para crear consistencia en las prácticas de admisión a las escuelas. Si un niño o niña alcanza cierta edad antes de o en la fecha límite (generalmente cinco años para kindergarten y seis para el primer grado), el niño o niña puede empezar a asistir a la escuela. Sin embargo, las fechas límites varían mucho de un estado a otro. Además, la edad no es el mejor factor determinante o la medida más adecuada de cuán bien un niño o niña se adaptará a la escuela. Sin embargo, estas políticas son relativamente justas porque se tratan con igualdad a todos los estudiantes.

La investigación acerca de la relación entre la edad para ingresar a la escuela y el éxito futuro en la escuela, sugiere que los niños que no satisfacen la fecha límite y comienzan kindergarten, no sufren ningún daño a largo plazo.

Sin embargo, es difícil imaginar que todos los estudiantes que ingresan a kindergarten, tienen destrezas y necesidades similares. Frecuentemente los distritos escolares y las comunidades llevan a cabo programas de exploración diseñados para ayudar a los padres a determinar si su niño está "listo" para la escuela y para identificar problemas en el desarrollo que pudieran justificar una mayor atención o servicios adicionales. A pesar de los programas de exploración que se llevan a cabo en kindergarten, los niños pequeños son muy difíciles de evaluar con exactitud debido a su desarrollo rápido, sus cortos períodos de atención, y un rendimiento frecuentemente inconsistente con lo que se les pide. Los niños pueden también estar ingresando en el sistema escolar con, por ejemplo, diferentes habilidades lingüísticas, diferentes herencias culturales y diferentes niveles tanto de experiencias personales como de contactos culturales.

Además, debido a que es normal que los niños aprendan destrezas diferentes de diferentes maneras, es inapropiado juzgar su preparación para la escuela basándose en un conjunto establecido de destrezas y habilidades. Mientras que las escuelas pueden esperar de manera razonable que los niños ingresen a kindergarten como estudiantes activos, curiosos y ansiosos, no es razonable esperar que todos los niños de cinco años tengan el mismo nivel de preparación que se necesita para adquirir destrezas tempranas de lectura, matemáticas y sociales, o que tengan los mismos niveles de capacidad de concentración o destrezas motoras. Es tarea de la escuela enseñar a los niños dentro de su propio nivel y satisfacer las necesidades de todos los niños, y no es tarea del niño satisfacer las expectativas de la escuela a su ingreso. La preparación de la escuela debe reflejar la necesidad de los educadores de estar preparados para recibir al niño tanto como ha llegado a significar la necesidad del niño de estar preparado para la escuela.

Características de los niños preparados para la escuela

Puesto en términos simples, que un niño o niña esté preparado para la escuela significa que está listo para ingresar en un ambiente social centrado principalmente en la educación. Las investigaciones sugieren que muchos aspectos de la vida de los niños influencian su preparación para el aprendizaje escolar formal, incluyendo el desarrollo cognoscitivo, social, emocional y motor, y con mayor importancia, las experiencias tempranas en el hogar, con los padres y experiencias preescolares. Al considerar la preparación para la escuela se debe tomar en consideración la extensión y la calidad de las experiencias tempranas en la vida de los niños, las muchas diferencias normales de su desarrollo y aprendizaje, y hasta qué punto las expectativas de la escuela para con los niños que comienzan kindergarten son apropiadas y respetan las diferencias individuales.

La siguiente lista de comportamientos y/o características se asocian frecuentemente con el temprano éxito en la escuela:

  • La habilidad de seguir las estructuradas rutinas diarias
  • La habilidad de vestirse independientemente
  • La habilidad de trabajar independientemente con supervisión
  • La habilidad de escuchar y poner atención a lo que alguien más está diciendo
  • La habilidad de llevarse bien y de cooperar con otros niños
  • La habilidad de jugar con otros niños
  • La habilidad de obedecer reglas simples
  • La habilidad de trabajar con rompecabezas, tijeras, colores, pintura, etc.
  • La habilidad de escribir su propio nombre o adquirir la destreza con enseñanza
  • La habilidad de contar o adquirir la destreza con enseñanza
  • La habilidad de recitar el alfabeto (o aprenderlo rápidamente con enseñanza)
  • La habilidad de identificar tanto formas geométricas como colores
  • La habilidad de identificar unidades de sonido en las palabras y reconocer el ritmo

Influencia de los padres y la familia en la preparación para la escuela

El ambiente familiar es muy importante en darle forma al desarrollo temprano de los niños. Algunos factores familiares que pueden influenciar la preparación para la escuela incluyen:

  • Familias de bajos ingresos económicos: Frecuentemente se asocia la poca preparación para la escuela con la pobreza.
  • Estructura familiar estable: Los niños con hogares estables de dos padres tienden a estar más preparados que los niños de familias de un solo padre y de hogares donde las personas que los cuidan son reemplazadas por otras personas frecuentemente.
  • Ambiente familiar enriquecido: Los niños de hogares donde los padres hablan con sus hijos, entablan conversaciones, les leen, y participan en métodos de disciplina como los momentos de silencio absoluto que fomentan la auto-disciplina, tienen mejores destrezas de preparación.

Lo que pueden hacer los padres para ayudar a preparar a sus niños para la escuela

Existe una gran variabilidad en los niveles de desarrollo y destreza de los niños pequeños. Esto es normal, y muchos niños no se han desarrollado al nivel de otros niños de la misma edad. Sin embargo, los padres pueden ayudar a sus niños a desarrollar las destrezas que necesitarán para estar preparados para la escuela. La siguiente lista es una recolección de actividades que los padres pueden hacer con sus niños para aumentar su preparación general para la escuela:

  • Leer libros a su niño o niña y también leer juntos.
  • Pasar tiempo con su niño o niña, incluyendo jugar juntos, abrazarse y acurrucarse.
  • Organizar y poner en práctica una rutina dentro de su hogar (p. ej., las horas de las comidas, de las siestas y de acostarse).
  • Reservar un momento especial para hablar con su niño o niña.
  • Animar a su niño o niña a formarle preguntas y asegurarse de que reciban respuestas.
  • Participar en lecturas informales en casa y actividades con números.
  • Fomentar el desarrollo cognoscitivo de su niño o niña enseñándole y animándolo a pensar acerca del mundo que lo rodea.
  • Fomentar los juegos que ayuden a desarrollar destrezas para aprender a leer y escribir, para resolver problemas, para ser creativos y usar la imaginación.
  • Familiarizar a los niños con el alfabeto y los números.
  • Asegurar la oportunidad de desarrollar destrezas sociales a través de grupos de juego para niños o actividades preescolares más formales.
  • Fomentar los comportamientos que muestren respeto y cortesía.
  • Animar a los niños a aceptar responsabilidad y desarrollar competencia a través de tareas simples, como guardar sus juguetes y no dejar la ropa tirada.

Fomentar la preparación para la lectura

La preparación de los niños para leer, en particular, ha obtenido una mayor atención recientemente por parte de los educadores, puesto que los precursores relativos al desarrollo de la lectura se han vuelto más evidentes.

Los niños están listos para leer cuando han desarrollado un buen oído con respecto a cómo suenan las palabras, pueden identificar ritmo y aliteración, pueden combinar sonidos, reconocer el inicio de rimas (sonidos iniciales), y pueden identificar unidades de sonidos en las palabras. Todas estas destrezas juntas se llaman conciencia fonológica y surgen generalmente en los niños de dos a seis años de edad. Los niños que tienen buenas destrezas de conciencia fonológica generalmente aprenden a leer rápidamente. Los niños que no son buenos lectores frecuentemente tienen pocas destrezas fonológicas.

Conciencia fonológica. Los padres pueden hacer mucho para facilitar la conciencia fonológica y mejorar la preparación de su niño o niña para la lectura:

  • Lea cuentos infantiles, cante y aplauda siguiendo el ritmo
  • Juegue con palabras que tengan sonidos parecidos, de acuerdo a sus experiencias diarias ("Estamos pasando por la 'Panadería Pablo', ¡ése nombre es gracioso porque 'panadería' y 'Pablo' empiezan con el mismo sonido!")
  • Demuestre cómo los sonidos se combinan para formar palabras conocidas ("Vamos a firmar tu nombre en la tarjeta para tu abuelita: C-a-r-l-o-s --- Carlos.")
  • Organice juegos donde la meta sea encontrar objetos con nombres que comiencen con cierto sonido inicial; éste es un buen juego para realizar durante caminatas o viajes en auto
  • Jueguen juntos juegos de aplausos, y aplaudan con cada sonido marcado ("'ga-to' es una palabra de dos aplausos; y también lo es 'pe-rro'.")

Además de la conciencia fonológica, los padres pueden también desarrollar las siguientes destrezas de comprensión: prestar atención a los cuentos cortos leyendo libros cortos de mucho interés, y leyendo los cuentos favoritos una y otra vez; haciendo conexiones entre el cuento y su título, prediciendo el cuento por el título; haciendo predicciones sobre los cuentos y siguiendo argumentos simples formulando preguntas mientras que leen ("¿Qué pasará ahora?"), y permitiendo a los niños que vuelvan a contar los cuentos; y comunicando sentimientos e ideas dejando que los niños hablen y narren cuentos aun cuando parezcan no tener mucho sentido.

Conciencia de lo impreso. Otra destreza importante de preparación que ayuda a que los niños aprendan a leer se llama conciencia de lo impreso. La conciencia de lo impreso quiere decir que el niño:

  • Sabe la diferencia entre las ilustraciones y el contenido impreso
  • Reconoce señales o caracteres impresos del medio ambiente (señales de Pare, de McDonald, de Wal- Mart)
  • Entiende que las letras impresas pueden presentarse solas o con ilustraciones
  • Se da cuenta que las letras impresas aparecen a través de diferentes medios (lápiz, crayón, tinta)
  • Se da cuenta que el material impreso puede aparecer en diferentes superficies (papel, pantalla de la computadora, cartelera publicitaria)
  • Entiende que las palabras se leen de izquierda a derecha
  • Entiende que las líneas de un texto se leen de arriba a abajo
  • Entiende la función del espacio en blanco entre palabras
  • Entiende que las palabras impresas corresponden a las habladas, palabra por palabra
  • Sabe la diferencia entre letras y palabras

Los padres pueden ayudar a desarrollar conciencia de lo impreso explicando a sus niños que lo impreso es distinto a las ilustraciones que se ven en la vida diara (p. ej., "Ésa es una señal para las 'mujeres'. Ésa señal dice 'mujeres'."); señalando marquesinas de tiendas y restaurantes; mostrando materiales impresos con y sin ilustraciones (p. ej., "¡Aquí hay una página con sólo palabras!"); señalando palabras escritas en diferentes medios de comunicación y en distintas superficies (p. ej., "¡Mira, alguien escribió en esa pared con pintura de espray!"); ocasionalmente trazando las palabras con su dedo mientras lee; haga la observación en voz alta de que comenzamos a leer en la parte superior de una hoja (señale la primera línea y diga: "¡Es aquí donde comenzamos!"); jugando hallar palabras con su niño; y enseñándole el alfabeto a través de canciones y rimas, y hablando acerca de las letras que forman palabras conocidas.

Los niños también necesitan aprender destrezas de manejo de los libros como sujetar el libro correctamente y reconocer el comienzo y el final. Es de ayuda el dar a los niños sus propios libros y dejarlos llevar a casa los libros de su biblioteca local. Permitir a los niños sujetar los libros mientras se les lee y pedirles que abran el libro al comienzo del cuento y lo cierren al final, ayuda a fomentar las destrezas de manejo de los libros.

Diez indicios de un gran programa de educación preescolar

Colocar a su niño o niña en un programa preescolar reforzará más sus destrezas de preparación general para la escuela. Sin embargo, como con todo en la vida, algunos programas preescolares son mejores que otros. Lo siguiente se adaptó de una lista de diez indicadores de calidad de programas preescolares de la Asociación Nacional para la Educación de Niños Pequeños:

  1. Los niños se mantienen, en su mayoría, activos en el salón de clases: esto es, jugando y/o trabajando con otros niños o materiales.
  2. Los niños tienen acceso a actividades y a muchos materiales prácticos.
  3. Los niños reciben atención individual o en grupos pequeños por parte de los maestros, y no sólo cuando están en grupos grandes.
  4. El trabajo de los niños se exhibe en el salón de clases.
  5. Los niños aprenden los números y el alfabeto durante el transcurso del día entero; esto es, el aprendizaje de estos conceptos está arraigado en las actividades diarias.
  6. Se les da a los niños por lo menos una hora para jugar y explorar con poco uso de hojas de trabajo.
  7. Se les proporciona a los niños una oportunidad diaria de jugar afuera.
  8. Los maestros les leen a los niños, de manera individual o en grupos pequeños.
  9. Los niños reciben un currículo adaptado a sus necesidades individuales.
  10. Los niños y sus padres se sienten emocionados con respecto a su centro preescolar; esto es, los niños se sienten contentos y no lloran ni se quejan con regularidad.

Recursos

Crosser, S. (1998). He has a summer birthday: The kindergarten entrance age dilemma. ERIC Digest. (Eric Document Reproduction Service No. ED423079 98). Disponible en: www.kidsource.com/kidsource/content5/ kindergarten.entrance.html

Dinwiddie, S. (1999). Kindergarten readiness. [En línea]. Disponible en: www.kidsource.com/better.world.press/ kindergarten.html

Golant, S., & Golant, M. (1999). Kindergarten: It isn't what it used to be (3.ª ed.). Nueva York: McGraw-Hill. ISBN: 077302534

Nurss, J. (1987). Readiness for kindergarten. ERIC/EECE Digest. Disponible en: www.kidsource.com/kidsource/content/ readiness_for_k.html.

Sitio web

Asociación Nacional para la Educación de Niños Pequeños—www.naeyc.org

Ver la declaración de su posición en cuanto a la preparación para la escuela y los indicios de programas de calidad.

Mary Ann Rafoth, PhD, NCSP, es profesora y directora del Departamento de Psicología Educacional y Escolar en la Universidad de Indiana en Pennsylvania y fue coordinadora del Grupo de Intereses en la Niñez Temprana de NASP. Erin L. Buchenauer, MEd y Katherine Kolb Crissman, MEd son estudiantes del Programa de Psicología Escolar en la Universidad de Indiana en Pennsylvania. Jennifer L. Halko es una estudiante de Maestría en el Programa de Psicología Educacional en la Universidad de Indiana en Pennsylvania.