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Los Niños Abusivos y sus Víctimas: Información para los Padres

(Bullies and Victims: Information for Parents)

Por Kari A. Sassu, MSEd, Mahri J. Elinoff, MA, Melissa A. Bray, PhD, NCSP, y Thomas J. Kehle, PhD Universidad de Connecticut

Es improbable que las escuelas estén completamente libres de todo comportamiento abusivo. La frecuencia del abuso entre niños es asombrosa. El cálculo de la frecuencia del abuso entre niños fluctúa entre un 10% de niños que reportaron haber sido víctimas de actos graves de abuso o intimidación por parte de otros niños, hasta un 75% de niños que reportaron haber sido abusados o intimidados por lo menos una vez durante el año escolar. Los investigadores han llegado a la conclusión, basándose en estas estadísticas, de que por lo menos el 25% de todos los niños serán víctimas de niños abusivos en algún momento durante sus años escolares, y que muchos de estos niños faltan a la escuela un número importante de días cada año debido al temor de ser víctimas de niños abusivos.

El abuso entre niños: datos básicos

El abuso o intimidación de un niño por parte de otro niño, como lo define Olweus (1993; ver “Recursos”), ocurre cuando un estudiante es agredido repetidamente, psicológica y/o físicamente, por otro estudiante o un grupo de estudiantes. Los niños abusivos o intimidadores son por lo general social, psicológica o físicamente más fuertes que los niños que intimidan. Es importante darse cuenta de que la intimidación o el abuso se puede presentar en diferentes formas, incluyendo, pero no limitándose a, los asaltos físicos o agresiones, amenazas verbales y/o físicas, la exclusión intencional de un grupo, el esparcir rumores, los gestos o muecas de amenaza, o los insultos frecuentes.

Tanto los niños como las niñas participan en comportamientos abusivos o de intimidación, pero con algunas diferencias obvias. Los niños, por ejemplo, generalmente participan en comportamientos de abuso o intimidación de manera directa y pública, incluyendo agresiones físicas o insultos y amenazas verbales. Las niñas frecuentemente usan medios más discretos e indirectos para intimidar a otros, como excluir intencionalmente a alguien de actividades o divulgar rumores.

Un concepto erróneo es la creencia de que la violencia o intimidación es un aspecto inevitable de la niñez y adolescencia. Por esta razón, el comportamiento de violencia o intimidación puede ser ignorado o pasado por alto. Los maestros y padres pueden dejar de identificar ciertos comportamientos como de intimidación. Sin embargo, el percibir tales comportamientos como comunes, puede tener graves consecuencias. Las víctimas constantes de intimidación declaran tener problemas de salud físicos y mentales, pueden desarrollar depresión o baja autoestima, pueden llevar armas a la escuela, y pueden considerar el suicidio más frecuentemente que sus compañeros que no han sido intimidados. La intimidación puede crear un ambiente de temor y ansiedad, no sólo para las víctimas, sino también para los espectadores. Este entorno negativo puede limitar la oportunidad de los estudiantes de gozar de un ambiente de aprendizaje seguro y sano.

El futuro de los niños que abusan de otros niños o los intimidan es también bastante desalentador. Junto con una mayor probabilidad de un bajo rendimiento académico, los intimidadores tienen más probabilidades de convertirse en cónyuges o padres abusivos y de participar en actividades criminales como adultos.

Está claro que la intimidación es un problema importante que afecta a muchos niños y que merece la atención tanto de los educadores como de los padres. La mejor estrategia para tratar el problema de la intimidación es la prevención. La creación de un plan integral para hacer frente a este problema tiene una importancia crucial para el personal de la escuela. El personal de la escuela puede cumplir su papel imponiendo reglas estrictas en contra de la intimidación e implementando programas de prevención en toda la escuela. Sin embargo, si los padres sospechan o tienen conocimiento de comportamientos de intimidación, pueden tomar varias medidas de intervención.

Esté alerta a señales de intimidación o abuso

Observe señales de que su niño o niña pueda estar participando en comportamientos de intimidación o abuso hacia otros niños. Las siguientes son algunas preguntas que se debe formular:

• Mi niño o niña, ¿ha sido acusado alguna vez de ser intimidador o abusivo con otros niños en la escuela o en otros lugares?

• Mi niño o niña, ¿ha tenido problemas por pelear (física o verbalmente) con otros niños en la escuela?

• Mi niño o niña, ¿se frustra fácilmente cuando las cosas no le salen como quisiera? ¿Es insolente o desafiante?

• ¿Quiénes son los amigos de mi niño o niña? ¿Cómo interactúa mi niño o niña con otros? ¿He estado presente cuando mi niño o niña está con otros niños? ¿Es él o ella dominante o agresivo?

• ¿Qué hace mi niño o niña en su tiempo libre? ¿Cuáles son sus pasatiempos?

• Mi niño o niña, ¿se refiere a otros niños como “estúpidos” o usa otros términos negativos para describir a otros? ¿Habla sobre ciertos niños que “se merecen” que les sucedan cosas malas o muestra poca preocupación por otros que están pasando por malos momentos?

Lo que puede hacer si sospecha que su niño o niña está intimidando o abusando de otros niños

Puede ser difícil aceptar o entender que su niño o niña esté abusando o intimidando a otros niños. A continuación presentamos algunas sugerencias:

• Familiarícese con la política en contra de la intimidación o abuso en la escuela de su niño o niña. Comente con su niño las reglas de la escuela y las expectativas de conducta. Asegúrese de que su niño entienda qué comportamientos son aceptables y qué comportamientos son inaceptables.

• Infórmese sobre lo que su niño o niña ha estado haciendo exactamente. ¿De qué se le ha acusado? ¿Qué ha admitido hacer?

• Hable calmadamente con su niño o niña sobre las razones para participar en dichos comportamientos. Es importante que no se dirija a su niño en un tono acusatorio o agresivo. Su niño puede estar experimentado dificultades sociales o emocionales difíciles de manejar. Algunos niños pueden sentirse presionados a participar en comportamientos abusivos para formar parte de ciertos grupos o para evitar ser abusados o intimidados.

• Explique a su niño o niña por qué es inaceptable el comportamiento abusivo. Se deben hacer intentos para explicar cómo el abuso o la intimidación puede afectar a otras personas (víctimas, espectadores, ambiente escolar).

• Comente con su niño o niña las alternativas al comportamiento agresivo. El juego de roles puede ayudar a algunos niños a entender cómo se siente ser abusado o intimidado por un compañero. Enseñe a su niño algunas alternativas para el comportamiento agresivo, como pedir ayuda, respetar a otros y mostrar tolerancia hacia aquellos que son diferentes. Alabe a su niño por usar otros comportamientos apropiados. El reconocimiento de comportamientos deseados servirá como una recompensa para su niño y fomentará el uso de tales comportamientos en el futuro.

• Establezca reglas con respecto al comportamiento agresivo. Explique a su niño o niña que habrá consecuencias para estos tipos de comportamiento, como la pérdida de privilegios (las consecuencias no deben ser de naturaleza física). Cuando las reglas se violen, implemente, de manera consistente, consecuencias que no sean físicas.

• Asegúrese de que exista supervisión adulta en todo momento. Esté enterado de la participación de su niño o niña en actividades dentro y fuera de la escuela. Asegúrese de que haya supervisión adulta en todas las situaciones.

• Informe a los funcionarios de la escuela cualquier incidente de abuso o intimidación, incluso si su niño o niña ha participado en esos comportamientos. Esto les enseñará que son responsables de su propio comportamiento. Pida la ayuda de funcionarios de la escuela para tratar y monitorear estos comportamientos. Esto le demostrará a su niño que usted no tolerará tal comportamiento, y que quiere ayudarlo a evitarlo.

• Busque ayuda de afuera. Tratar el comportamiento de abuso o intimidación es difícil. El psicólogo, consejero o trabajador social escolar podría ser capaz de ofrecer más sugerencias o de trabajar con su niño o niña para cambiar su comportamiento.

Esté alerta a señales de abuso o intimidación

Observe las señales de peligro de que su niño o niña pudiera ser víctima de abuso o intimidación por parte de otro niño. Las siguientes son algunas preguntas que se puede formular:

• Mi niño o niña, ¿teme ir a la escuela? ¿Siente ansiedad con respecto a la escuela? ¿Ha estado ausente frecuentemente debido a enfermedades? ¿Se queja frecuentemente de no sentirse bien como una manera de evitar asistir a la escuela?

• ¿He notado moretones en mi niño o niña? Cuando le he preguntado sobre los moretones, ¿cuál ha sido su respuesta?

• Mi niño o niña, ¿tiene amigos? ¿Quiénes son sus amigos? ¿He observado la manera en que interactúan? ¿Es sumiso o reservado con otros niños?

• Mi niño o niña, ¿parece ser infeliz o inseguro? ¿Comenta que “a nadie le cae bien” o que “no tiene amigos”? ¿Habla sobre su deseo de herir a alguien o vengarse de alguien?

• Mi niño o niña, ¿parece tener poca autoestima o confianza en sí mismo? ¿Tiene dificultad para demostrar firmeza?

Lo que puede hacer si piensa que su niño o niña está siendo intimidado

Hablar sobre sentirse intimidado puede ser algo difícil de hacer con su niño o niña. Las siguientes son algunas sugerencias:

• No se enfrente al niño abusivo o intimidador por sí solo. Su primer instinto puede ser el de proteger a su niño o niña y tratar directamente con el que sospecha es el niño abusivo o intimidador. Esto sólo puede ayudar a intensificar la situación, y finalmente empeorar las cosas.

• Hable con el administrador de la escuela sobre la situación. Recuerde que la escuela es responsable de proporcionar a su niño o niña con un ambiente seguro de aprendizaje.

• Pregúntele a su niño o niña qué ocurre en la escuela, qué ocurre cuando hay tiempo libre y cómo se siente. Hable con su niño sobre los diferentes aspectos de la vida escolar y sobre cómo se siente con respecto a esto.

• Realice un juego de roles con su niño o niña y comente sobre las maneras en que puede responder a un niño abusivo o intimidador. Algunas posibilidades pueden incluir alejarse del intimidador, avisarle a un adulto o pedir ayuda a sus compañeros.

• Explique a su niño o niña que acusar a aquellos que intimidan o abusan de otros niños no debe considerarse chismosear, y que todos son víctimas cuando se permite a un niño abusivo tratar mal a otros. Recuérdele que al reportar el abuso vendrá la ayuda, y que usted y el personal de la escuela lo apoyarán.

• Anime a su niño o niña a hablar con sus amigos sobre el abuso o intimidación. Los niños abusivos o intimidadores raramente se dirigen a niños que están en grupos, así que podría ser útil mantener un grupo de compañeros unificados para evitar ser el blanco del comportamiento abusivo.

• Asegúrese de que haya supervisión de adultos en todo momento. Ponga atención a la participación de su niño en actividades dentro y fuera de la escuela. Esté seguro de que en todas las situaciones haya supervisión adecuada de adultos.

• Informe a los funcionarios de la escuela cualquier incidente de actividad abusiva, aun si su niño o niña no es el blanco de tal comportamiento. Pida ayuda a los funcionarios de la escuela para corregir y monitorear estos comportamientos. Esto le demostrará a su niño que usted y otras personas están comprometidos a parar todos esos comportamientos.

• Busque ayuda exterior. Tratar el comportamiento abusivo y sus consecuencias es una tarea difícil. El psicólogo, consejero o trabajador social escolar podría ofrecerle más sugerencias o podría trabajar con su niño para ayudarlo a lidiar con los niños abusivos.

Lo que usted puede hacer para ayudar a eliminar el abuso o intimidación entre niños

Sospeche o no que está ocurriendo comportamiento abusivo entre niños en la escuela a la que asiste su niño o niña, podría usted considerar participar en el establecimiento de un plan de prevención de abuso entre niños, si es que la escuela no tiene ya una política al respecto. Además, podría usted pensar en hablar con los funcionarios de la escuela sobre la política actual de la escuela para responder al comportamiento abusivo entre niños.

Muchos estados tienen políticas que pueden explicar los derechos de su niño o niña con respecto a conductas abusivas por parte de otros niños, y lo que se debe hacer cuando ocurre ese comportamiento en las escuelas. Visite www.bullypolice.org o llame al departamento de educación del estado para obtener más información acerca de la política de abuso entre niños del estado donde vive. Es importante enseñar a su niño que no es aceptable el comportamiento abusivo, cualquiera sea su forma, aun si usted no cree que su niño esté en peligro de ser una víctima o que cometió tales actos abusivos. Anime a su niño a reportar todos los incidentes de abuso entre niños a usted o a los funcionarios de la escuela.

Es importante participar en la vida de su niño o niña, dentro y fuera de la escuela, tanto por usted mismo como por él o ella. Usted podrá observar cómo su niño interactúa con otros niños, y será capaz de tomar medidas si ve algún comportamiento potencialmente problemático que esté ocurriendo. El hablar con su niño sobre cómo participar en interacciones no violentas y cómo responder a aquellos niños abusivos lo preparará para enfrentar tales situaciones en la escuela y en otras partes.

Recursos

Coloroso, B. (2003). The bully, the bullied and the bystander: Breaking the cycle of violence. Nueva York: Harper Resource. ISBN: 0060014296.

Olweus, D. (1993). Bullying at school: What we know and what we can do (understanding children’s worlds). Malden, MA: Blackwell. ISBN: 0631192417.

Rigby, K. (2001). Health consequences of bullying and its prevention in schools. In J. Juvonen & S. Graham (Eds.), Peer harassment in school: The plight of the vulnerable and victimized (pp. 310–331). Nueva York: Guilford. ISBN: 1572306270.

Swearer, S. M., & Doll, B. (2001). Bullying in schools: An ecological framework. In R. A. Geffner, M. Loring, & C. Young (Eds.), Bullying behavior: Current issues, research and interventions (pp. 7–23). Binghamton, NY: Haworth Press. ISBN: 078901436X.

Sitios web

Bullying Online—www.bullying.co.uk Un sitio web del Reino Unido con información muy útil sobre lo que los padres pueden hacer. A pesar de que parte de la información está dirigida a las escuelas británicas, el enfoque general que se recomienda es igualmente útil para los usuarios americanos.

Bullypolice—www.bullypolice.org Una lista de estados que tienen leyes contra el abuso entre niños, además de conexiones con otros sitios web.

Committee for Children—www.cfchildren.org/bully.html Proporciona información sobre el abuso entre niños y su prevención.

KidsHealth—www.kidshealth.org De Nemours Foundation, tiene mucha información sobre el abuso entre niños, incluyendo “Bullying and Your Child.”

National Mental Health and Education Center—www.naspcenter.org/factsheets/bullying_fs.html De la Asociación Nacional de Psicólogos Escolares, ofrece varias conexiones a sugerencias de padres y profesores sobre el abuso entre niños.

Kari A. Sassu, MSEd, y Mahri J. Elinoff, MA, son candidatos al doctorado en la Escuela de Psicología de la Universidad de Connecticut.

Melissa A. Bray, PhD, NCSP, es Profesora Asociada en la Escuela de Psicología de la Universidad de Connecticut, psicóloga licenciada y patóloga licenciada del habla y el lenguaje en Connecticut.

Thomas J. Kehle, PhD, es Profesor y Director del programa de Psicología Escolar de la Universidad de Connecticut y licenciado como psicólogo en Connecticut, Utah y Ohio.