Populations
Skip Navigation Links

Los traumas y los niños 

Trauma and Children

Información para los padres

por Philip J. Lazarus, Ph. D.
Universidad Internacional de Florida (F.I.U.)

Introducción

Todos los padres se han preocupado alguna vez de que algún daño le ocurra a sus hijos.  Cuando un niño sufre un trauma, el territorio de la vida diaria se vuelve intimidante y extraño no solamente para los niños, sino también para los padres.  Los padres pueden sentirse abrumados por la ansiedad y el temor.  El trauma puede conmocionar todo el sistema y los padres pueden responder con una amplia gama de sentimientos.  Estos sentimientos pueden incluir un sentido de incredulidad, desamparo, aislamiento, desesperación y horror.  Los padres pueden tratar de darle sentido a un acto sin sentido.  ¿Quién puede estar preparado para el hecho de que un hijo sea asaltado física o sexualmente, secuestrado, atacado, robado o involucrado en un serio accidente automovilístico? ¿Quién puede estar preparado para el hecho de que un hijo sea diagnosticado con una enfermedad que amenace su vida, o que sufra un desastre natural o producido por el hombre?

Los traumas típicamente ocurren de repente, muchas veces dejando a los niños con poco o ningún tiempo para prepararse física o emocionalmente.  Los traumas son imprevistos y fuera de lo que se espera en la vida de los niños.  Durante un trauma, los niños experimentan un gran temor, horror o desamparo.  Los métodos típicos para enfrentar situaciones traumáticas ya no funcionan.  Luego del trauma, los niños requieren apoyo adicional y necesitan aprender nuevas estrategias para enfrentarse a los problemas.

Los padres pueden ser elementos vitales en la recuperación de sus hijos.  Por lo tanto, ayudar a los niños a recuperarse de un trauma es un asunto que concierne a toda la familia.  Los padres deben tomar la iniciativa y ser modelos positivos para enfrentar los problemas.  Sin embargo, los padres podrán necesitar información, apoyo y recursos adicionales para ayudar a sus hijos.  Algunos pasos iniciales que los padres pueden dar son comprender el impacto y los síntomas del trauma y cómo ayudar luego del mismo. Este folleto proporciona esa información.

El impacto del trauma

El trauma puede cambiar la visión que los niños tienen de su mundo.  Ahora cuestionan lo que antes pensaban acerca de la seguridad.  Las reacciones de los niños dependerán de la severidad del trauma, su personalidad, su estilo característico de enfrentar los problemas y la posibilidad de obtener apoyo.  Luego del trauma, es común en los niños un período de regresión en cuanto a su comportamiento y rendimiento académico.  Una forma constructiva de ver la situación es que ellos son niños normales en una circunstancia anormal.

Es natural que al principio los niños experimenten una especie de negación.  Por ejemplo, los niños pueden insistir en regresar a una casa que ha sido destruida.  Temores, preocupaciones o pesadillas son comunes después de un trauma.  Trastornos del sueño o dificultades para comer pueden ocurrir.  Los niños pueden comenzar a tener una regresión emocional o actuar por debajo de su edad cronológica.  También pueden volverse más apegados, infelices o necesitados de atención y consuelo paternal.  Con frecuencia pueden surgir sentimientos de irritabilidad, enojo, tristeza o culpaMales somáticos tales como dolores de cabeza o de estómago y sudoraciones no son raros.  Otras reacciones comunes incluyen pérdida de interés en la escuela y pobre concentración.

Síntomas asociados con el Trastorno por estrés postraumático

Después de un trauma, los niños pueden experimentar algunos de los síntomas del Trastorno por estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés).  Los síntomas principales son:

Volver a experimentar el trauma durante juegos o en sueños.

Por ejemplo, los niños pueden:

  •   Repetidamente dramatizar con juguetes lo que sucedió
  •   Tener sueños angustiantes acerca del trauma
  •   Angustiarse cuando son expuestos a sucesos que se parecen al trauma, o en el aniversario del trauma
  •   Actuar o sentir como si el trauma estuviese sucediendo de nuevo

Evitar recordar el trauma e indiferencia total respecto a temas emocionales.

Por ejemplo, los niños pueden:

  •   Evitar toda actividad que les recuerde el trauma
  •   Retraerse de otras personas
  •   Tener dificultades para sentir emociones positivas

Incremento de los síntomas de "excitación". 

Por ejemplo, los niños pueden:

  •   Tener dificultad para quedarse dormidos o para mantenerse dormidos
  •   Ser irritables o fáciles de enojar
  •   Tener dificultades para concentrarse
  •   Sobresaltarse más fácilmente

¿Qué puedo hacer como padre luego de un trauma?

  • Establecer una sensación de seguridad.  Es esencial que los niños se sientan protegidos y seguros luego del trauma.  Asegúrese de satisfacer todas sus necesidades básicas incluyendo amor, cuidado y proximidad física.  Dedique tiempo adicional para comunicarles a los niños que alguien los cuidará y protegerá.  Los niños necesitarán mucho consuelo y confianza.
  • Escuche activamente a sus hijos.  Trate primero de comprender antes de tratar de ser comprendido.  Los padres pueden subestimar la magnitud del trauma sufrido por sus hijos.  Con frecuencia no es tan importante lo que usted dice, sino que escuche con empatía y paciencia.  En algunas instancias, sus hijos pueden mostrarse reacios a iniciar conversaciones sobre el trauma.  En tal caso, puede resultar útil preguntarles qué piensan ellos de lo que otros niños sintieron o pensaron acerca del suceso.  También puede ser más fácil para los niños decir qué sucedió (ej., qué vieron, escucharon, olieron, físicamente sintieron) antes de que puedan discutir sus sentimientos sobre el trauma.  En otras ocasiones, los niños querrán contarle a sus padres la historia del trauma una y otra vez.  Repetirla es parte del proceso de curación.  Los niños necesitan contar su historia y hacer que sus padres escuchen una y otra vez, y hasta el último detalle.
  • Ayude a sus hijos a expresar todas sus emociones.  Es importante hablarles a los niños acerca de la tragedia - para que entiendan lo súbito e irracional del desastre.  Deben alentar el recuento y los juegos acerca del trauma.  Es útil asegurarse de que los niños dispongan de tiempo para pintar, dibujar o escribir acerca del suceso.  Provea juguetes que ayuden a los niños a entender el trauma.  Ejemplos de estos pueden ser un camión de bomberos, ambulancias, extinguidores de fuego, equipos de médico, etc. para el caso de una niña herida durante un incendio.  Imaginar distintos finales del desastre puede darles fortaleza emocional a sus hijos y permitirles sentirse menos desamparados después de una tragedia.
  • Dele valor a los sentimientos de sus hijos.  Ayude a sus hijos a comprender que después del trauma todo sentimiento es aceptable.  Los niños probablemente experimentarán una gran variedad de sentimientos que pueden incluir vergüenza, ira, enojo, tristeza, culpabilidad, dolor, aislamiento, abandono y temor.  Ayude a que sus hijos comprendan que lo que están experimentando es  normal y esperado.
  • Permítale a sus hijos la oportunidad de una regresión cuando sea necesario.  Esto es importante para que ellos puedan "reagruparse emocionalmente".  Por ejemplo, sus hijos pueden pedir que los dejen dormir en la cama con usted con la luz encendida, o que usted los lleve a la escuela.  Las destrezas desarrolladas anteriormente parecen  desaparecer o deteriorarse.  Puede suceder que se orinen en la cama o se chupen el dedo.  Puede surgir agresión o enojo en un niño considerado previamente como un niño que no es agresivo.  Sea paciente y tolerante y nunca lo ridiculice.  Recuerde que la mayoría de las regresiones después de un trauma son temporales.
  • Ayude a sus hijos a aclarar conceptos erróneos. Ayude a corregir los conceptos erróneos acerca de la causa o naturaleza del trauma, especialmente aquéllos relacionados con sentimientos inapropiados de culpa, vergüenza, desconcierto o miedo. (Ejemplos pueden ser: "Yo debí haber sido capaz de sacar a mi hermano de los restos del automóvil".  "Dios le mandó la muerte a mi hermana porque estaba enojado con ella".  "Mi padre murió de cáncer y yo lo voy a coger de él.")
  • Edúquese acerca de los traumas y las crisis.  Mientras más conocimiento tenga sobre los traumas, sentirá que tiene más poder.  Si necesita ayuda para lograr esto, considere concertar una reunión con el psicólogo o el profesional de salud mental de la escuela.
  • Ayude a prevenir y preparar.  Si sus hijos tienen que asistir a un funeral o someterse a una cirugía, explíqueles cuidadosamente paso a paso qué sucederá.  Permita que sus hijos hagan todo tipo de preguntas.  Si tienen que presentarse a una corte, explíqueles qué verán, escucharán, harán, etc.
  • Provea apoyo para usted y su familia cuando sea necesario.  Consulte con su clérigo, rabino, médico o amigos cada vez que sea necesario.  Usted puede necesitar apoyo adicional, ya sea emocional, religioso, médico y/o psicológico.  Si es posible, tómese un tiempo apropiado para actividades recreacionales o de placer con sus hijos, para establecer un sentimiento de normalidad y continuidad.
  • Comuníquese con la escuela y su personal acerca de lo ocurrido.  La mayoría de los maestros serán comprensivos y estarán dispuestos a ayudar si saben que un niño ha tenido una experiencia traumática.  Los maestros pueden proveer apoyo adicional, tanto desde el punto de vista educacional como emocional.  Ellos pueden también ofrecer información a médicos y terapistas, o alertarlo a usted sobre conductas problemáticas que observen.
  • Afirme que sus hijos son capaces de hacer frente y sanar después de un trauma.  Cultive "semillas emocionales" que expresen confianza en la habilidad de sus hijos para curarse.  Recuerde que los mensajes que usted le da a sus hijos tienen un gran poder.
  • Busque ayuda profesional para usted y su familia cuando sea necesario.  Cuando busque ayuda, asegúrese de que el profesional tenga experiencia con niños y haya tratado crisis y traumas.  Siéntase con libertad de discutir con el terapista todas sus preocupaciones y todos los aspectos del tratamiento.  Si sus hijos están experimentando síntomas de PTSD, entonces la terapia puede justificarse.

¿Qué puedo decir como padre luego de un trauma?

  • Algunas veces es difícil saber qué decir.  Sin embargo, su expresión emocional de amor y preocupación es más importante que las palabras.  Con decir "Esto es muy duro para nosotros", usted puede ofrecer un alivio emocional y comprensión.
  • Sea siempre honesto con sus hijos acerca de lo que ha sucedido y lo que puede ocurrir. Recuerde que luego de un trauma, los niños pueden perder la sensación de confianza acerca de la seguridad en este mundo.  Por lo tanto, la honestidad es esencial para que su niño pueda mantener una sensación de confianza.
  • Respete los temores de sus hijos.  A los niños no se les puede ayudar tratando de que abandonen sus temores mediante un llamado a la valentía o la razón.  Lo que sería de más ayuda es decir "Yo sé que estás sintiendo miedo de ------------- ahora".  Luego siga con un ofrecimiento de asistencia y apoyo diciendo, "Vamos a ver qué podemos hacer para que esto no te dé tanto miedo".
  • Asegúrese de que sus hijos sepan que usted entiende la seriedad de la situación.  Déjelos que lloren.  Diciéndoles "No llores, todo va a estar bien", niega la seriedad de la situación.
  • Trate de identificar los sentimientos de sus niños y póngalos en palabras.  Por ejemplo, si un amigo cercano de su hijo murió en un accidente automovilístico, usted puede decirle "Tú estás triste y enojado porque tu amigo murió.  Yo sé que lo extrañas mucho".  O si un niño se siente abrumado por miedos después de un huracán, usted puede decirle "Yo sé que estás aterrorizado, pero tenemos un plan para protegernos en caso de que venga otro huracán".

¿Qué debo hacer si creo que mi hijo puede estar sufriendo de PTSD?     

Consulte con el psicólogo de su escuela o comuníquese con un profesional de salud mental que tenga experiencia en esta área, como un psiquiatra, un psicólogo o un consejero de salud mental.  El psicólogo de su escuela o su pediatra puede señalarle los recursos apropiados.

¿Qué tipo de terapia se recomienda para niños traumatizados?

Se pueden utilizar una variedad de métodos, dependiendo de la orientación particular de cada terapista.  Diferentes formas de abordar un mismo problema pueden resultar igualmente efectivas, si son practicadas por un profesional perspicaz y hábil.  Estas formas pueden incluir terapia individual, de grupo o de familia.  Los terapistas frecuentemente utilizan métodos de juego, arte y drama en sus tratamientos, así como enfoques "cognoscitivos-conductuales", que ayudan a los niños a reinterpretar sucesos y sentimientos en una forma más positiva, o en algunos casos pueden utilizar la hipnosis clínica.  Como parte de la experiencia terapéutica, los niños serán guiados a reprocesar el trauma en un ambiente seguro y de apoyo.  En algunas ocasiones, pueden utilizarse medicamentos para controlar una severa ansiedad, depresión o insomnio.  Sin embargo, los medicamentos no deben sustituir la psicoterapia para niños traumatizados.

Si busco servicios terapéuticos para mis niños, ¿cuáles serán las metas de la terapia?

Las metas de la terapia para niños traumatizados deben incluir:

  • Lograr un sentido de dominio y control sobre la vida de uno mismo
  • La expresión  y el alivio apropiado de sentimientos
  • Alivio de síntomas dolorosos y conductas postraumáticas
  • Minimizar las cicatrices del trauma
  • Corrección de cualquier mala interpretación y de sentimientos de culpabilidad
  • Restauración de la esperanza respecto al futuro
  • Establecimiento de un sentido renovado de confianza en uno mismo y en el mundo
  • Desarrollo de una perspectiva y distancia respecto al trauma.

Resumen

Ayudar a los niños a recuperarse de un trauma es un asunto familiar.  Es importante mantener una discusión abierta del trauma y reconocer los sentimientos de todos los miembros de la familia.  Concéntrese en las necesidades inmediatas de los niños  y asuma una táctica que se ponga en práctica día a día.  Busque y utilice sistemas de apoyo fuera de la familia.  Siempre mantenga una imagen positiva de la capacidad de sus hijos para sanar y sobrevivir.

Traducido y adaptado de A. Canter & S. Carroll, (Eds.), Helping Children at Home and School: Handouts From Your School Psychologist. (1998). Bethesda, MD: NASP, pp.293-296.